Esta es la diversión que trae de cabeza a mi crío y al final al resto de la familia buscando por los kioscos algún sobre de los Gormitis, es que ya escasean.
Lo más gracioso es que con su edad no tiene aún claro eso de cambiar cosas y lo mismo cambia repetidos que personajes sin repetir, al final me veo comprando las colecciones enteras en la web, al tiempo.
Parece ser que lo de volar le va al niño, desde luego disfruta de los lindo con estas camas elásticas, el año pasado en Gijón fue la primera vez y ahora cada vez que ve una hay que subirlo.
No podía haber elegido mejor día el muchacho, el padre y la madre fuera de Molina, y nos llaman del colegio, jugando con sus amigos del alma a las vacas (explicación literal de Daniel) se fue de cabeza contra el tobogán del patio. Resultado 5 o 6 puntos, aún no lo sabemos gracias a la monada de lazo que lleva, y un buen chichón. Aquí os dejo la prueba fehaciente de tal animalada.
Eso si, como un campeón ni una lágrima mientras le ponían los puntos, no si ha salido más duro que el padre.